Ayer, por razones que no vienen al caso, cayó en mis manos una conocida revista para mujeres y fue tal mi indignación ante lo que me encontré en esas páginas que tengo que contarlo en algún lado. No voy a decir el nombre de la revista porque oye, una no es tonta ni cínica y se quiere dedicar al mundo de la comunicación y nunca se sabe donde podemos acabar. Y si una acaba en una revista así, pues haremos como Groucho Marx y cambiaremos nuestros principios por otros que nos vengan mejor. El motivo de mi cabreo fue el perfil femenino que una puede trazar al leer la mitad de las páginas que tiene la revista porque el resto es publicidad (eso si, con anuncios bien bonitos, lo cortés no quita lo valiente). Según lo que he deducido yo para esta conocida revista la mujer de hoy debería cumplir o cumple los siguientes puntos:
-Tiene que estar el 80 por ciento del tiempo pensando en ropa, maquillaje, zapatos y complementos. Porque el 80 por ciento de la revista esta dedicado a estos importantes asuntos. Da igual que un avión se estrelle en el Atlántico, que este año haya habido polémica por la reforma universitaria del Plan Bolonia, que se celebren elecciones europeas o que estemos en medio de una crisis económica. La mujer de hoy obvia todos esos temas y sus prioridades en la vida son con que clase de ropa puede combinar sus nuevos leggins o que tono rosa pastel tienes que usar en una fiesta veraniega nocturna.
-El 20 por ciento del tiempo restante tampoco lo vamos a perder en cuestiones filosóficas, por favor, somos seres estúpidos a los que la laca pudre las neuronas y nos tendremos que conformar con ocupar el resto de nuestro cerebro en hombres, por supuesto. Que a ver para que nos hemos tirado cuarenta paginas hablando de minifaldas, nada más que para calentar al macho de turno. Esto lo podría pasar por alto, porque obviamente a mi me gustan los hombres y considero que los problemas personales que tienes con tu pareja son importantes. El problema es como lo tratan…
a)Resulta que es un secreto masculino inconfesable que “a los tíos les preocupa que llegues al orgasmo”. ¿En serio?¿se han dado cuenta ahora? ¿con que clase de cromagnones han salido las redactoras de dicha publicación para sorprenderse ante eso?
b) Sigo leyendo y lo siguiente que me encuentro como misterio masculino es que los hombres ¡son sensibles y escuchan!. Pues si, queridas, los hombres son sensibles y escuchan y por cierto, a veces muchísimo mejor que algunas mujeres que ponen el botoncito de cacatua y son incapaces de ayudarte en un problema porque solo saben hablar de si mismas.
-Tu serie favorita será Sexo en Nueva York. Claro, por Dios, si eres una señorita que sabe distinguir entre el gris marengo y el azul atlántico se te puede romper una uña del disgusto de ver a Dexter descuartizando a alguien…y claro, tus neuronas estan demasiado cansadas de pensar en que laca le viene mejor a tu flequillo como para comprender que una isla se mueva en el espacio-tiempo o para preocuparte por una familia de mafiosos. Nada, monada, tu preocúpate de seguir a cuarentonas que, a pesar, de tener una licenciatura en derecho o periodismo solo saben hablar de zapatos de Manolo Blahnik y de si deben tragar o no el semen de sus parejas.
-Por supuesto, odiarás el fútbol y tendrás que hacer planes para cuando tu novio se vaya al estadio los domingos. El hecho de que a una mujer le pueda interesar el fútbol o cualquier otro deporte por algo que no sea el culo firme de los jugadores, es algo que ni se les pasa por la cabeza a los editores y cabezas pensantes de estas revistas. Les parece más creíble encontrarse a un extraterrestre en el Zara de Goya que una chica hablando del 4-3-3 o del fichaje de Kaká por el Madrid. Así que nada, estoy por ponerme delante del espejo y comprobar detenidamente que soy del sexo femenino a pesar de que el miércoles pasado estuviera con una bandera del Barcelona en las manos y muerta de los nervios hasta que Messi marcó el segundo gol de Roma.
Acabo este desahogo personal aclarando que me siento muy mujer, que me gusta la ropa, que me maquillo, que me chiflan los zapatos(de hecho, los de tacón son un vicio continuo para servidora) y que, creo que no hace falta ni decirlo, me encantan los hombres. Pero también me gusta la política internacional, la situación social de América Latina, las últimas novedades literarias, la candidatura olímpica de Madrid o los últimos avances en ciencia o medicina. Así que espero que algún dia los señores de estas revistas acepten que la mujer de hoy es multifácetica y que sabemos hacer algo más que elegir perfume nuevo, que hasta donde yo sé, ninguna colonia atrofia la materia gris.
Creo que no tenía mas de diez años cuando decidí ser periodista. La razón fue un poco banal, realmente. Me gustaba el fútbol y me gustaba Carrusel Deportivo.
Para una niña de diez años el trabajo de periodista entonces no significaba más que seguir al Barça y pasárselo tan bien como parecían pasarselo Paco González y compañìa. Con el paso del tiempo y a medida que me fui haciendo adulta descubrí que el periodismo era la profesión más bella del mundo por mil razones y que, quizás, la menos importante era echarse unas risas mientras ves un partido del Madrid. Dentro de esta profesión, siempre he sentido debilidad por los corresponsales de guerra y hoy, por casualidad, estaba leyendo el blog de Ramon Lobo , periodista que en 17 años de profesión ha estado en Irak, la antigua Yugoslavia, Palestina, Congo, Kenia, Ruanda, Filipinas, Nigeria, Guinea Conakry y un largo etcétera repleto de vivencias y excelente reporterismo. Ha publicados dos libros, uno de ellos, El Héroe Inexistente, lo lei en la Facultad y forma parte de esas lecturas que se te clavan en las entrañas y nunca olvidas.
Hoy leía en su blog un artículo aparecido en 2005 sobre Níger, que podeis leer aqui. Un artículo fascinante, del que me quedo con este párrafo:
“Naciones Unidas solicitó ayuda internacional urgente por valor de tres millones de dólares. Era febrero de 2005, pero casi nadie respondió; los donantes estaban concentrados en la catástrofe del tsunami asiático, donde habían muerto decenas de turistas occidentales. La tragedia africana, sin la presencia de cámaras, era un desastre de segunda. Seis meses después llegaron a Occidente las primeras imágenes de niños famélicos, y en 10 días, Níger, Malí y Burkina Faso recibieron más alimentos que en los ocho meses precedentes.”
A veces me preguntó porque estudie Periodismo, a veces me cabreo ante el sensacionalismo y amarillismo que domina esta profesión pero gracias a gente como Ramón Lobo me reconforto y me enorgullezco de mi título. Porque somos el cuarto poder, porque la decisión de mostrar o no una guerra en televisión puede provocar que Níger, Malí y Burkina Faso reciban más alimentos y se puedan salvar más vidas. El cuarto poder es un poder de doble cara, peligroso en manos de malos profesionales, injusto cuando se da más importancia a una guerra que a otra, cuando una muerte vale si en ese país hay petróleo o no, cuando una desgracia se magnifica si las víctimas son occidentales y se ignora si son negritos o amarillos. Pero en buenas manos, el periodismo puede hacer mucho por cambiar este mundo y esta sociedad. Este es el sueño que algunos perseguimos y que gracias a corresponsales como Lobo, creemos que se puede cumplir.
Alexander Lukachenko: La campaña para la reelección del presidente de Bielorrusia estuvo marcada por la expulsión de periodistas extranjeros y detención de sus colegas bielorrusos. La prensa independiente en la ex republica socialista es una auténtica quimera. En 2008 se multiplicaron los embargos a periódicos que no seguían las directrices de Lukachenko, así como las detenciones preventivas a periodistas y militares. La última del presidente es acabar “con la anarquía de Internet” lo que hace temer una serie de restricciones de la red, al estilo de China.
Yahia Jammeh: Antiguo sargento golpista, convertido a si mismo en Jefe del Estado de Gambia, no oculta su desprecio a los periodistas. Desde su subida al poder han sido frecuentes los asesinatos, detenciones y presiones destinados a callar a la prensa libre. El 16 de diciembre de 2004, el director del trisemanal The Point fue abatido por unos desconocidos. La policía no hizo nada por resolver el crimen y desde entonces el terror impera en los medios de comunicación. “Si me da la gana cerrar un periódico, lo cerraré”, ha declarado Jammeh.
Islam Karimov: Para el presidente de la república uzbeka los periodistas extranjeros son como poco “agitadores” y normalmente “terroristas”. En su tarea de erradicador de la prensa libre, no duda en utilizar los mètodos más despiadados desde desaparaciones hasta internamientos forzosos en hospitales psiquiátricos. Ha afirmado que si tiene que matar a 200 personas para mantener la calma, lo hará sin dudar.
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto
DECLARACION DE LOS DERECHOS HUMANOS
Abdallah Ibn-Al Saud: Sexto monarca de Arabia Saudí desde 2005. Sin marco jurídico que defienda la libertad de expresión, sigue vigente la autocensura, los periodistas del país jamás aluden negativamente a la familia real y se producen encarcelamientos. Nisiquiera los periodistas occidentales se libran y son acompañados sistemáticamente por funcionarios del Gobierno que controlan su información.
Than Shwe: El jefe de la Junta Militar Birmana no dudo ni un instante en ordenar disparar contra la multitud durante los incidentes de septiembre de 2007. Quince reporteros birmanos fueron encarcelados, un periodista japonés asesinado y hasta se cortó durante dos semanas el acceso a Internet. Después de la calma, la censura se hizo más férrea y no hay periódico, libro o publicación que no pase por una oficina gubernamental dispuesta a meter la tijera haya donde no interese.
Robert Mugabe: Presidente de Zimbabwe. La ley de información de 2002 es claramente una legislación censora, que ha llegado a prohibir un diario, el Daily News en 2005. Detenciones y presiones convierten el trabajo del periodista en un calvario, pese a los esfuerzos de radios piratas en suelo extranjero dispuestas a no callarse ante los abusos del dictador.
Ali Jameini: El Ayatollah Jameini de Irán es el responsable de al menos, la detención de 50 periodistas, y la prohibición de una decena de publicaciones en el país islámico. Controla con mano de hierro la radiotelevisión iraquí y no se corta un pelo en afirmar que sí existe la libertad de expresión en Irán.
Se acaba 2008 y sigue habiendo multitud de países donde la libertad de información está en peligro. Este post continuará en los próximos días. La voz de la libertad nunca se debe apagar.
Según un informe publicado por el Ministerio de Sanidad hace unos días, el número de abortos en España ha aumentado un 10,3 por ciento en 2007 con respecto al año anterior. Tras conocer estos datos, se ha hablado mucho de la educación sexual que están recibiendo nuestros jóvenes. Está claro que algo falla cuando el 30 por ciento de los adolescentes admiten haber hecho el amor sin protección. Y en estas estabamos, cuando el Ministerio de Sanidad ha lanzado su nueva campaña para fomentar el uso del condón. Juzguen ustedes mismos:
No vamos a ponernos a criticar el pseudohiphop de rimas estúpidas del anuncio pero si creo necesario resaltar la frivolidad con el que el tema se ha tratado. ¿Rollos con bombo?¿Con condón yo floto?. Señores del ministerio, estamos hablando de la posiblidad de un embarazo adolescente o una enfermedad de transmisión sexual. Aunque escuchen hip hop(del de verdad, no unas rimas tontas), salgan a emborracharse los fines de semana o se pongan a llorar por Tokio Hotel, los adolescentes tienen cerebro e intentar convencerles a base de ripios estúpidos solo puede causar risa.
Y claro, como ahora el Gobierno va de moderno, no podía fallar la campaña en sitios de internet como Facebook. Por supuesto, ha faltado tiempo para que forme un grupo odiando la iniciativa.
Bagdad. Abril del 2003. Guerra de Irak. El hotel Palestina alberga a todos los medios de comunicación que están cubriendo el conflicto. Una compañía de la Tercera División de la infantería del ejército norteamericano se encontraba luchando al otro lado del río Tigris, donde recibían fuego de mortero y granadas propulsadas. Según el CENTCOM el fuego enemigo era dirigido por un observador que se encontraba en la misma orilla del Tigris que el Hotel Palestine. Tras la búsqueda del presunto observador, un tanque americano disparó contra el piso 15, en el cual se alojaba el equipo de la agencia Reuters, resultando muerto en el acto el periodista ucraniano Taras Protsyuk. El cámara de Telecinco, José Couso se encontraba filmando en el piso inferior, siendo herido gravemente. Couso fue trasladado al Hospital San Rafael de Bagdad, donde falleció mientras era operado.
La familia de Couso lleva desde entonces luchando porque se realice una investigación seria ante las incoherencias del caso. Lo primero que saben los soldados durante un conflicto es el lugar donde se aloja la prensa internacional, los periodistas en ningún caso pueden ser un objetivo. ¿Qué pasó exactamente aquella mañana de abril?
Cinco años después de su muerte, la familia Couso sigue queriendo saber la verdad y que los responsables de la muerte del cámara no queden impunes:
Era el hotel Palestina objetivo militar o estaba considerado por el comando central (Centcom) norteamericano como objetivo civil?” “¿Se comunicó a los periodistas?”. “Tras la muerte de Couso, ¿mantuvo algún contacto con alguna autoridad norteamericana?”. Estas son algunas de las preguntas que la familia del cámara José Couso quiere que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz formule a los ex ministros Federico Trillo y Ana Palacio en la investigación abierta en relación con la muerte del periodista el 8 de abril de 2003 en Bagdad.
“Existe un límite en la publicidad, y está fijado por la Comunidad Europea. Sólo se pueden emitir hasta doce minutos de anuncios por cada hora de contenidos. Desde Bruselas, y reloj en mano, se ha cronometrado a las cadenas españolas durante todo el año 2006. ¿Resultados? Tele 5 cometió 805 infracciones; Antena 3, 779; y TVE, 552.
—Muy bien —dirá el espectador agobiado—, ahora verán la millonada de euros que les costará habernos tomado el pelo con semejante impunidad… ¿Habrá multa?
No señor, no la hay. La Comisión Europea carece de poder para multar a las cadenas infractoras. Lo único que hace es avisar a las autoridades españolas (suponemos que al Gobierno) que tal delito está ocurriendo:
—Buenas tardes, con el Gobierno de España, por favor.
—Él habla.
—Qué tal, soy la Comunidad Europea. Era para avisarle que las televisiones generalistas de su país emiten publicidades de veinte minutos, que las ubican en cualquier parte, que cortan el chiste de Los Simpson por la mitad, que se cagan en la gente y que sólo responden a los intereses económicos de unos cocainómanos descerebrados que dirigen las cadenas.
—Vale, gracias por avisar.
—¿Pero hará usted algo, Gobierno de España?
—No, haga algo usted, Comunidad Europea. Es usted la que vigila estas cosas.
—Yo sólo puedo estar atenta y avisar. Pero no tengo potestad para multas y castigos.
—Entonces no vigile. (clac)
—¿Gobierno?… ¿Gobierno, sigue ahí?
No. El Gobierno ha colgado.
A la dramatización me la he inventado, pero el trasfondo es la pura verdad: ninguna de las cadenas infractoras ha recibido una multa por hacernos la vida imposible.
Entonces es probable que el Gobierno tenga razón: es gracioso que se generen estas vigilancias de la Comunidad Europea, estos informes, estos correveidiles burocráticos entre Bélgica y España, para que al final no exista un castigo. ¿Qué sentido tiene entonces limitar el bombardeo de publicidad?
Ya ha comenzado diciembre, la espantosa temporada de los anuncios navideños. En este mes las infracciones se duplican. La publicidad española deja de ser complemento de contenidos, y se convierte en la protagonista de la pantalla.
La Comisión Europea debería cambiar el sentido de la vigilancia durante diciembre. Debería cronometrar si al menos alguien nos ofrece doce minutos de ‘algo’ al día, entre tanta publicidad. Los anuncios deberían tener un presentador general que, cada dos o tres horas, nos dijera:
“Y ahora, amigos, vamos a un breve informativo. Son sólo cinco minutos, no se vaya que enseguida regresan los perfumes”.
Luego el Ministerio de Cultura saca su campaña de publicidad contra la pirateria llena de medias verdades y nos insta a todos a dejar de descargarnos peliculas o series. Y me pregunto yo, los que, afortunadamente, no nos gusta la programación de la televisión normal y nos gusta seguir series de éxito como Lost, Heroes o The Big Bang Theory. ¿Nos tragamos la hora de publicidad cansina que emiten infringiendo la ley?¿nos acostumbramos a que corten las series, las cambien de hora o las pongan a las doce de la noche como sufrimos los maltratados seguidores de E.R., serie de éxito que TVE se encargó de tirar a la basura?.
Pues por mucho que les pese a los magnates de la televisión hay un gran número de televidentes que ha descubierto un oasis de calidad televisiva en Internet y quizás ya va siendo hora que ofrezcan al público algo más que Escenas de Matrimonio y tratarnos como delincuentes por utilizar las descargas p2p, aun en contra de lo que dicen los propios jueces.
No es nada a lo que no estemos acostumbrados ni que nos sorprenda a estas alturas, pero a veces el olvido internacional hacia un conflicto bélico en África clama al cielo. Es lo que sucede con el Congo, cuya última escalada de violencia, que ha desbordado a las organizaciones humanitarias que operan en la zona, desde octubre, se han generado más de 150.000 desplazados.
Esta país africano lleva años desangrándose en medio de guerras tribales por el control de su interminable riqueza mineral, como el ejemplo del Coltán.
Para intentar que la sociedad occidental tome conciencia de la situación crítica de esta ex colonia belga, la ONG Médicos sin Fronteras ha puesto en marcha una web donde da voz a las víctimas del conflicto, que explican desde hospitales, clínicas y campos de refugiados sus miedos, sus historias, su rutina, sus esperanzas.
Está claro que el mundo no es, de ninguna manera, un lugar idílico del que enorgullecerse precisamente pero desde luego llevamos una semana bastante caótica.
Ayer ya informabamos del secuestro de dos periodistas occidentales en Somalia, cuando venían de hacer un reportaje sobre el aumento de la piratería en esa zona del Océano Indico. El reportero español es un fotógrafo freelance llamado José Sendón y el otro compañero, un periodista inglés de nombre Colin Freeman. La embajada española está intentando en estos momentos una misión diplomática para rescatar a los dos periodistas, que fueron secuestrados por sus propios traductores.
Mientras tanto, en la India se siguen viviendo momentos de inquietud tras la ola de atentados que sacudió Bombay, la capital financiera del país. A estas horas el ejercito indio combate en el interior del hotel Trident y ha conseguido rescatar a 50 secuestrados. Y como en todas las tragedias de los últimos tiempos, podemos ver en Youtube imàgenes del infierno que se vivió ayer:
Por último, nos llegan noticias de la tensa situación que se vive en Tailandia a causa de las protestas contra el Gobierno.Un portavoz del primer ministro ha instado a los militares a permanecer en sus cuarteles y no intervenir en la crisis, pese a que ayer, el máximo responsable del ejército, el general Anupong Paochinda, pidió la renuncia del Gobierno y la convocatoria de elecciones anticipadas. El propio primer ministro salió a la palestra poco después para rechazar esta posibilidad y para pedir a los manifestantes, que el martes tomaron el principal aeropuerto de la capital y que hoy se han hecho con el antiguo, que abandonaran las protestas.